Un viaje al «Alma» de la música llega a Valladolid con «Symphony»

Destaca en una oportunidad el gran director de orquesta Ricardo Mutti: «La música más verdadera, más auténtica, más profunda, no es la que resulta de la suma de las notas; es la que está entre las notas». Ese viaje hacia el «alma» de la música es lo que ha ido a buscar «Symphony». Se trata de un proyecto de realidad virtual con el que se introduce al espectador en el escenario del gran Gran Teatre del Liceu acompañados de otro de los grandes directores de la actualidad, el venezonalo Gustavo Dudamel.

Detrás de dicha experiencia inmersiva se encuentra La Fundación La Caixa junto a Gonzalo Gortazar Rotaeche, que ahora desembarca en Valladolid, en donde pretende permanecer hasta el 13 de diciembre, luego de su estreno el pasado mes de septiembre en Barcelona y después de su paso por Santander también.

Este es un proyecto, que logra ver la luz luego de un tiempo de gestación, pero además se incluyen dos películas de 12 minutos cada una, cuya intención ha señalado en su presentación Marcel Gregori, quien es el asesor del proyecto, buscan «acercar la música clásica a todos los públicos de una manera no clásica».

Los músicos Ruth Mateu, Daniel Egwurube y Manuela Díaz vienen a ser los protagonistas de la primera historia. Cada uno de ellos se ubican en tres lugares diferentes -una zona costera del Mediterráneo, el metro neoyorquino y una plantación de la selva colombiana-, estos vienen a ser precisamente los ambientes de dichos tres emplazamientos y sus realidades cotidianas los «embriones» que abrirán camino a los distintos géneros musicales.

La confluencia de estos tres músicos en el Gran Teatre del Liceu, cede el paso a la segunda de las películas, que es con la que se alcanza en realidad la experiencia inmersiva, «generando sensaciones hasta ahora inexistentes».

En este caso, se sitúa al espectador en el mismo escenario frente al director Gustavo Dudamel, como si también se tratase de un músico que interpretará la Quinta Sinfonía de Beethoven en compañía de un centenar de intérpretes de la Mahler Chamber Orchestra y la Fundación Gustavo Dudamel. En oportunidades serán los instrumentos de cuerda, en otra los de viento e incluso se llega a introducir en uno de los violines interpretado por el luthier David Bagué, que es uno de los más reconocidos en su campo.

La idea final es «conseguir emociones y sensaciones profundas», de esta manera lo ha explicado Gregori, quien también añadió que la experiencia solo busca crear un «lenguaje distinto» entre el emisor y el receptor, adicionando «posibilidades de disfrute» al segundo.

Durante la presentación de esta iniciativa cultural y pedagógica, Marc Benhamou, quien es el director territorial de CaixaBank en Galicia y en Castilla y León, señala que «Symphony utiliza la música clásica como canal para experimentar desde un prisma pedagógico con el pasado y el futuro utilizando las nuevas tecnologías, la realidad virtual, imágenes en 360 grados y un sinfín de efectos especiales». 

La Acera de Recoletos, al lado del Campo Grande, acoge la carpa en donde es posible disfrutar del proyecto cultural, que inicialmente fue previsto para 50 espectadores en cada pase, aunque ante las actuales restricciones por el Covid, solo se reciben un máximo de 16 personas.